Atención Temprana: Bebés Prematuros

Hoy, 17 de noviembre se celebra el Día Internacional del bebé prematuro. En los últimos años ha aumentado mucho el número de partos prematuros, actualmente entre el 9-10% de los niños que nacen lo hacen antes del término.

¿Qué es un bebé prematuro?

Se dice que un bebé es prematuro cuando nace antes de la gestación completa (antes de la semana 37 de gestación). Los prematuros se dividen en subcategorías según el momento de su nacimiento: prematuros tardíos (entre la semana 32 y 37), gran prematuro (entre la semana 28 y 32) y extremadamente prematuros (antes de la semana 28).

¿Por qué el bebé nace antes de término?

El parto prematuro presenta una variedad de causas. La mayoría de los nacimientos prematuros ocurren espontáneamente. Las causas más comunes incluyen: embarazos múltiples, infecciones y enfermedades crónicas, como las diabetes y alta presión arterial, infecciones urinarias, antecedentes de partos prematuros o abortos de repetición, malformaciones del feto, edad materna (menor de 18 años o mayor de 35), estrés, malos hábitos: alcohol, tabaco. Existe además una influencia genética. Otra causa de parto prematuro puede ser por inducción médica o parto por cesárea.

¿Cómo es el niño prematuro?

Cuanto más prematuro es un bebé, menos preparado está su organismo para enfrentarse al mundo exterior. El niño prematuro nace con una “inmadurez” de sus órganos y sistemas (respiración, metabolismo, digestión, control de temperatura…). Son los factores que le hacen más vulnerables a las enfermedades y más sensibles a los agentes externos. Un prematuro tiene muy poca cantidad de grasa. Hay que tener presente también que un bebé prematuro nace cuando los músculos y el sistema nervioso todavía no están maduros, y su tono muscular es muy pobre por lo que sus movimientos son escasos y a modo de “sacudidas”, lo que puede afectar a su desarrollo sensomotriz.

¿Cuáles son las consecuencias de la prematuridad en fases posteriores de la vida?

Los bebés prematuros corren el riesgo de desarrollar discapacidades que estarán presentes toda la vida. El nivel de afectación depende en gran medida del grado de prematuridad, la calidad de la atención y los cuidados recibidos en el parto y el periodo inmediatamente después de nacer, y en los días y semanas e incluso en los meses siguientes.
Los niños prematuros suelen presentar algunas alteraciones. Las más frecuentes son retraso en el crecimiento, trastornos motores, dificultades en la adquisición de la marcha y en la coordinación de los movimientos, así como para alimentarse con normalidad, también problemas de audición o de visión, retraso en el desarrollo de lenguaje, y otros problemas de aprendizaje.

Las intervenciones terapéuticas en niños prematuros.


El desarrollo psicomotor del bebé prematuro es igual que del recién nacido a término (salvo que el niño haya sufrido un daño cerebral). Los niños adquieren los logros motores, físicos, cognitivos, de lenguaje y emocionales en la misma secuencia que cualquier otro niño nacido a término, aunque lo pueden hacer un poco más tarde.
Es conveniente empezar a tratar a los niños prematuros ya en el hospital (UCI neonatal), utilizando varias técnicas como: posicionamiento, cambios posturales, estimulación orofacial y sensoriomotriz y aplicación de Método Canguro (MMC), entre otros.

¿Qué hacer después de salir del hospital?

En la actualidad existen medios para ayudar a los niños en su desarrollo, tanto en su etapa hospitalaria, como tras el alta con control por su pediatra, Atención Temprana y la dedicación de la familia, siendo el papel de esta última muy importante.
La Atención Temprana, impulsa principalmente el desarrollo psicomotor del bebé, así como su desarrollo motor, sensorial, cognitivo y emocional, y está encaminado a niños de 0 a 6 años que pueden presentar trastornos en su desarrollo o que tienen riesgo de padecerlo.
La estimulación temprana permite minimizar, e incluso en algunos casos, resolver algunas dificultades del desarrollo que presentan algunos niños nacidos antes de término.
Según qué áreas del desarrollo se muestren alteradas, será necesario aplicar distintas terapias de:
Estimulación precoz,
Rehabilitación motora (Fisioterapia y Terapia Ocupacional),
Alimentación eficaz y desarrollo de la comunicación (Logopedia especializada),
Psicomotricidad,
Psicoterapia…
La estimulación temprana debe iniciarse lo antes posible y puede alargarse hasta los 6 años del niño, siendo el periodo desde su nacimiento hasta los 3 años el más decisivo, ya que es el momento en que la plasticidad cerebral es más dinámica y fuerte, y el cerebro tiene más capacidad de buscar rutas nuevas y alternativas para compensar posibles déficits del desarrollo.

Recuerda :”La estimulación para la prevención es lo más indicado en todos los casos, y en estos niños es primordial incluso antes de salir con alta hospitalaria”.


Monika Bania (Col.: 2132)
Fisioterapeuta especialista en técnicas de rehabilitación para pacientes neurológicos.
Formada en Concepto Bobath Infantil.
Fisioterapeuta del Equipo CLPMA e ICTUS Tenerife.