Desarrolla el lenguaje contando cuentos

Llegan unas fechas especiales y a veces no sabemos qué deben traer Papá Noel o los Reyes Magos a los pequeños de la casa. Siempre priman para ellos los juegos comerciales que se publicitan en mil lugares, pero no debemos dejar de pensar que aparte de esto, hay entre otras muchas por supuesto, una herramienta de estimulación cognitiva y del lenguaje que no falla si sabemos hacer uso de ella. Son LOS CUENTOS!!!  Pero… ¿Qué cuentos?

Nos encontramos cuentos por edades normalmente. Para los más pequeños predominan formas y colores atractivos, pocas letras… A medida que crecen, los cuentos suelen tener más contenido escrito y menos gráfico (imágenes…). Hay mil tipos de cuentos… ¿Quién no ha tenido o conoce los libros de un cuento para cada día del año?; ¿los cuentos clásicos como Caperucita Roja, Los tres cerditos…?.

Hay varias cuestiones que debemos tener en cuenta a la hora de comprar un cuento: ¿A quién va a ir dirigido? Y sobretodo ¿Cómo debo contarlo para estimular su lenguaje y desarrollo cognitivo y del pensamiento?…

A continuación mostramos algunas páginas de cuentos que utilizamos en la consulta:

Cuentos por Fonemas Progresión Linguística

 

Ambos cuentos si se fijan, se caracterizan por no contener, o contener pocas palabras. ¿Qué sucede cuando un adulto debe leer un cuento a un niño? Normalmente la tendencia es leer tal cual viene, sin
tener en cuenta la edad del niño, si nos está entendiendo o no, si el lenguaje es demasiado complejo para él o no… Simplemente le leemos y listo. No nos planteamos nada más.

Pues bien, hay una serie de pautas que debemos seguir cuando tengamos que leer un cuento a nuestros hijos:

Tener en cuenta que si tiene menos palabras para leer mejor, porque esto hará que elaboremos la historia libremente simplificándola o complicándola según edad, desarrollo del lenguaje, desarrollo cognitivo, nivel de atención, intereses y motivaciones… Si estamos intentando que el niño articule un sonido podremos poner nombre a los personajes que contengan el sonido que estemos fomentando… En resumen: un libro con mucha imagen y poca letra aunque para el adulto puede ser menos cómodo, para el niño es lo mejor pues aumenta el interés y motivación.

Nos situaremos frente al niño o niña para observar bien sus gestos, mirada… Esto indicará si vas bien o se aburre.

 Aparte de estar frente a ellos hay que estar a la altura, no por encima. En tal caso por debajo para poder observarlos mejor.

 Es bueno variar la manera de contar un mismo cuento haciéndolos partícipes del mismo.

 Las frases deben ser cortas, sencillas, claras, con entonación adecuada al momento, poniendo énfasis en los movimientos que apoyen al texto.

 Si el niño o niña inicia la comunicación debemos:

 Si es verbalmente. Debemos repetir lo que dice ampliando la información que da. Por ejemplo:

        • Niño-Niña: “Papá coche”
        • Adulto: “¡Papá tiene un coche rojo!”

Si es gestual o con la mirada deberemos poner palabras a esa comunicación, siempre de manera clara y sencilla.

No debemos elegir nosotros el cuento, debemos hacer partícipe al niño o niña a la hora de elegirlo.

Es importante recordar que el uso de los cuentos es una herramienta fundamental en el desarrollo de nuestros hijos e hijas, ya que trabajamos:

Atención, Memoria, Vocabulario, Razonamiento, Respetar turnos, Interés y Motivación.  


Mª Macarena Álvarez Hernández

(Psicóloga – Logopeda – Maestra)