Errores articulatorios en el adulto

Muchas de las personas con las que interactuamos a diario cometen errores articulatorios de los cuales o no son conscientes, o lo son tanto que les afecta a la fluidez del habla y a la relación con los demás.

Los adultos con errores articulatorios (de pronunciación), piensan en muchas ocasiones que no se pueden corregir por la edad que tienen, sin embargo esto no es así.

En nuestro día a día nos encontramos con padres que acuden a consulta con sus hijos e hijas para que les corrijamos los errores de habla, sin tener en cuenta que ellos no lo hacen bien y que, podrían ayudar mucho más a sus hijos si practican con ellos e intentan corregir su habla, antes que intentar sólo que sean ellos los que aprendan a articular bien.

Normalmente, en la misma sesión de valoración solemos analizar y pautar alguna recomendación al adulto, que si bien no siempre lo practican, es cierto que de hacerlo, ayudarían a la rápida rehabilitación de sus hijos, pues el modelo que aportan será correcto y positivo.

Por otro lado nos encontramos con adultos que no son conscientes de las dificultades articulatorias o de fluidez que presentan, hasta que alguien se los dice, y una de las cuestiones clave que planteamos es: “en tu día a día, ¿te suelen pedir que repitas lo que has dicho?”. Normalmente responden que si y es cuando se plantean que el problema no lo tiene el que escucha, sino él mismo al no pronunciar bien. Es en ese momento en el que, al tomar conciencia, podemos decir que el trabajo puede comenzar.

Otro de los errores comunes en las creencias de los adultos, ocurre con los extranjeros.

Muchos creen que al ser de otro país y hablar con otra fonética, no van a poder conseguir pronunciar por ejemplo “rr”, que es lo más común, sin embargo, aunque la fonética de la lengua del paciente no sea el español, si contamos con una madurez muscular (movilidad, tono y fuerza), y una capacidad de control neurológica adecuada, podremos conseguir mejorar la articulación y alcanzar una pronunciación más próxima a la correcta.

En el caso de los errores de fluidez, aunque dedicaremos otro artículo a hablar de ello, es totalmente falso y erróneo pensar que no se puede mejor, que no se pueden reducir los bloqueos en el habla, y que después de tantos años tartamudeando no hay nada que hacer. Nuestra experiencia nos indica que, si un adulto acude a consulta tanto con problemas de habla a nivel articulatorio, como en la fluidez, voluntariamente, los resultados especialmente en fluidez son sorprendentes desde la primera sesión.

Si es cierto que en algunas ocasiones, el factor “ansiedad” es tan alto, que es necesario trabajar este tema conjuntamente con el psicólogo, sin embargo según nuestra experiencia, con logopedia, en unas sesiones los cambios son muy positivos, lo que conlleva un cambio de actitud al sentirse más seguro con las técnicas aprendidas.

Recuerda: SER ADULTO E IR A LOGOPEDIA NO ES INCOMPATIBLE. AL CONTRARIO… LA MADUREZ AYUDA A LA RÁPIDA REHABILITACIÓN.


Mª Macarena Álvarez Hernández

(Psicóloga – Logopeda – Maestra)