¿Está mi hij@ preparado para retirarle el pañal?

CentroMacarena - Retirada del Pañal

Retirar el pañal puede parecer una acción que depende de factores meramente físicos, pero requiere realizar con antelación un trabajo educativo: trabajar la atención, el lenguaje, la motivación por el aprendizaje y hacer consciente al pequeño de su esquema corporal y sus necesidades.

En definitiva se trata de preparar al niño para que esté en un correcto nivel de desarrollo e independencia cuando intentemos dejar de usar el pañal.

Es entorno a los 2 años (18 a 24 meses), cuando el niño es capaz de controlar el esfínter y sobretodo identificar qué es hacer pipí o caca. Hasta que no sea consciente de esto no podremos trabajar de manera consciente el control de esfínteres para la retirada del pañal. Al tener que comprender esto, necesita tener un desarrollo del lenguaje comprensivo y expresivo adecuado.

Siempre será positivo verbalizar tiempo antes lo que hacemos en relación al baño. Por ejemplo: papá va a hacer pipí y va al baño, te has hecho caca Carlos”…

¿Cuándo estará realmente listo?

Como sabemos, todos los niños y niñas son distintos, por lo que todos no están preparados de igual manera. Entre hermanos podemos encontrar uno que ha desarrollado precozmente el lenguaje y es capaz de retirar el pañal con dos años, mientras que su hermano, no lo consigue hasta los tres. Lo cierto es que las habilidades para empezar a intentarlo deben estar desarrolladas entre los 18 y 24 meses.

Indicadores a tener en cuenta para valorar si podemos comenzar el proceso:

Señales físicas:

Equilibrio y coordinación: A mayor desarrollo de coordinación y equilibrio le será más sencillo dejar el pañal

Orina abundante de una sola vez: si hace pis muchas veces al día en pocas cantidades le será más difícil controlar sus necesidades.

Su caca es normal (blanda y bien formada)

Señales comportamentales:

Posee la capacidad para permanecer sentado y tranquilo más de 5 minutos.

 Puede subir y bajar su pantalón o prenda de ropa solo.

No le agrada sentir el pañal sucio.

Le gusta imitar el comportamiento de los adultos.

Muestra de forma expresiva su deseo de ir al baño (se señala, dice la palabra, hace un sonido que asocia al momento)

Empieza a querer hacer cosas solo.

 No está en la fase de decir “NO” a todo (Se muestra cooperativo).

Es capaz de sentirse orgulloso de sus logros y se esfuerza por las actividades que se le proponen.

Señales de desarrollo cognitivo:

Entiende y realiza órdenes sencillas.

Asume pequeñas responsabilidades (como ayudar a guardar juguetes en su lugar).

Relaciona palabras con el acto de ir al baño (reconoce y dice expresiones como: hacer pipi, caca, pis).

Cumple pequeñas metas propuestas por los adultos (como indicar que necesita ir al baño cuando siente la necesidad aunque no siempre sea a tiempo).

¿Cuál es el proceso a seguir para quitar el pañal?

Muchos padres y madres optan por realizar este proceso en verano, ya que muchos tienen vacaciones y disponen de más tiempo para dedicar a su bebé y pueden ser más flexibles con las rutinas. La retirada del pañal debe ser gradual, primero un par de horas al día e ir ampliando el tiempo poco a poco, también podemos ayudarle haciéndole ver que es más cómodo estar sin pañal para que él mismo quiera contribuir a no usarlo.

Lo ideal es no tener prisa. Nuestra recomendación es comenzar lo antes posible a trabajar los diferentes aspectos: comunicación, lenguaje, atención, motivación, para que ser consciente de sus funciones intestinales sea un proceso natural y no esperar mecánicamente a los 15 días anteriores a las vacaciones. Debemos darle tiempo para adaptarse al uso del orinal, incluso mediante juegos donde le expliquemos de forma breve y clara para qué sirve.

Una vez que le hemos presentado el orinal y se ha familiarizado con él, es importante hacerle sentir cómodo cuando decida usarlo, no presionarlo ni dar prisa, pero controlando el tiempo si vemos que no hay reacción, para que no lo asocie a un juego y entienda que es un objeto que tiene un propósito. Si hay reacción y el pequeño termina de hacer sus necesidades, se debe retirar el orinal y es un momento adecuado para usar el refuerzo positivo y premiar verbalmente su hazaña para que se sienta orgulloso de su independencia y quiera repetirlo.

Recuerda que cada niño y niña es distinto por lo que los tiempos varían. Si lo intentas de manera consistente teniendo en cuenta estos sencillos consejos lo conseguirán. Si ves que pasa el tiempo y tu hijo o hija no logra controlar los esfínteres, y llega el momento de la escolarización puedes consultar con tu pediatra o con un especialista (psicólogo) que, teniendo en cuenta las características (disponibilidad horaria, madurez del niño), podrá aconsejarte qué es lo que debería hacer para lograrlo.

“Crecer conlleva controlar el pipí y la caca. Nuestros pequeños llevan sus propios ritmos y hay que respetarlos. Si no logras quitar el pañal consulta a un especialista”.