¿Higiene oral en bebés?

Muchas familias con bebés tienen la creencia de que sólo se podrá empezar a “cepillar” los dientes cuando estos aparezcan, y se sorprenden cuando aconsejamos hacerlo desde el nacimiento a pesar de no tener ningún diente.

 

La alimentación inicial sabemos que se basa en la leche, y ésta, tanto si es materna como comercial, se acumula dejando algunos restos. Esto junto con la saliva fermenta y es motivo de crecimiento bacteriano. Por ello aconsejamos limpiar la boca de tu bebé después de las tomas, o al menos una o dos veces al día, especialmente por la noche.

 

Ante esta propuesta, muchos se plantean…¿Cómo voy a meterle un cepillo de dientes al bebé? Evidentemente no vamos a realizar la higiene oral con un cepillo, intentaremos iniciar la higiene repasando con nuestro dedo meñique que suele ser el que más se adapta a la boca tan pequeña, por las encías, lengua (por encima y por debajo) intentando sacar con nuestro dedo aquellos pequeños restos que vayan quedando. Esto momento lo realizaremos usando una gasa suave de las de algodón que parecen hechas de papel y que son tupidas, húmeda torcida. De la misma manera que hicimos con el dedo cuando el bebé esté preparado podremos empezar a pasar la gasa suavemente. De esta manera nos llevaremos todos los restos que han quedado, incluso mejor que con el dedo.

 

En el mercado también existen materiales que ayudan a la higiene de nuestro pequeño antes de que salgan los primeros dientes. Nosotros desde el centro aconsejamos el dedil de silicona que se coloca en un dedo y nos permite no sólo limpiar sino estimular la boca, ya que cuenta con unas cerdas suaves por un lado y unas bolitas por el otro. Asimismo y como principal material de higiene y estimulación oral para el bebé aconsejamos el oral care set (MAM) o como bien se conoce “El conejito de MAM”. Este material cuenta con un conejo hecho de tela tipo “toalla” cuyas orejas sirve para introducir los dedos del adulto y jugar con la aproximación del conejo a la cara de vuestro bebé, para que introducirlo en boca no sea tan brusco. Suelen aceptarlo muy bien, a pesar de que para el adulto pueda resultar sorprendente la sensación en boca. A este material le acompaña una especie de cepillo – estimulador para los primeros meses, por lo que te llevas un 2 x 1.

 

Es normal que al principio se tenga miedo por lo que hay que ir poco a poco y aunque el bebé rechace, sin forzar, debemos ir acostumbrándolo para que lo acepte. Este trabajo no sólo va a ayudar a mantener la boca del bebé sana, sino que lo va a preparar para el momento en el que comience a comer con cuchara, verás cómo la acepta mucho mejor.

 

De igual manera, destacamos la importancia de realizar la limpieza diaria con la aparición de los primeros dientes, teniendo especial cuidado y usando el material adecuado, ya que el esmalte es muy delicado.

 

Poco a poco y a medida que va creciendo, la idea es que participe activamente en su propia higiene oral, y que sea capaz de llevar el set al colegio para lavarse tras comer en el comedor, hábito fundamental que se trabaja desde pequeño.

 

 

Recuerda: ¡¡LA LIMPIEZA ORAL EMPIEZA DESDE EL NACIMIENTO!!

 


Mª Macarena Álvarez Hernández

(Logopeda – Maestra AL – Psicóloga)

Col.: T-3210

Directora del CLPMA