La Comunicación y el Cine

LA COMUNICACIÓN Y EL CINE: Un repaso a algunas películas que abordan los problemas de comunicación.

 

Son muchas las historias que, a través del cine y por medio de sus diferentes géneros, tratan el tema de la comunicación y los problemas que pueden derivarse de un trastorno en el lenguaje. Problemas que afectan desde el punto de vista social (interacción con el resto de la sociedad), pero también a nivel personal.

En este artículo se ha seleccionado una serie de películas que analizan el efecto que causan los problemas de lenguaje en los individuos a los que afecta, y cómo inciden de forma negativa en su vida. Al contrario, queda patente cómo la evolución positiva en la comunicación mejora su calidad de vida; en muchos casos, como queda claro en la selección de películas realizada, gracias a la decisiva labor del rehabilitador.

 


 

 

 

 

EL DISCURSO DEL REY (Tom Hopper, 2010)

En esta película, que narra la historia del rey Jorge VI, se refleja perfectamente la importancia de la figura del logopeda. El monarca padecía disfemia (trastorno que afecta a la fluidez del habla), algo que dificultaba su vida diaria, tanto a nivel personal como laboral, hasta el punto de ser incapaz de expresarse en público y desempeñar sus funciones como rey con normalidad. Gracias al tratamiento al que fue sometido, no sólo consiguió elaborar discursos con soltura, sino que eso conllevó que mejorasen su autoestima y seguridad.

 

 

 


 

 

 

 

 

LA ESCAFRANDRA Y LA MARIPOSA (Julian Schnabell, 2007)

La película narra la historia del periodista Jean – Dominique Bauby, que sufre un accidente que le ocasiona una parálisis completa, a excepción de uno de sus párpados. Bauby, cuya capacidad para razonar no se ha visto afectada, encuentra una nueva forma de comunicarse: elabora un código a través del parpadeo. La creación de este “nuevo lenguaje” (sistema alternativo de comunicación) es obra de su rehabilitadora, y permite a Bauby pasar de un estado de ira y depresión a recuperar la autoestima, hasta el punto de ser capaz de escribir sus memorias a partir de este método. La Escafandra y La Mariposa demuestra que, por muy complejo que sea un trastorno o alteración en el lenguaje, gracias a un sistema alternativo de comunicación se puede mejorar la calidad de vida de la persona afectada. Además, refleja que la incapacidad para comunicarse (y, al contrario, la habilidad de hacerlo) incide de forma decisiva en el estado de ánimo del individuo.

 

 

 


 

 

 

LA TEORÍA DEL TODO (James Marsh, 2014)

En torno a la biografía del conocido científico Stephen Hawking, la película describe cómo incluso una mente brillante puede necesitar de los conocimientos de un especialista para derribar las barreras comunicativas que encuentra. En este caso, una enfermedad neurodegenerativa (esclerosis lateral amiotrófica, más conocida por sus siglas ELA) está cerca de impedir cualquier tipo de comunicación entre el enfermo y la sociedad. Sin embargo, la intervención de una rehabilitadora permite desarrollar un nuevo sistema de comunicación, que posteriormente el mismo Hawking perfeccionaría, adaptándolo a las necesidades cambiantes que su deterioro le ocasionaba.

La Teoría del Todo no se centra en los problemas comunicativos del paciente, pero sí conlleva una reflexión sobre la extrema importancia del lenguaje, que permitió que la sociedad se beneficiase de las aportaciones de uno de los cerebros más privilegiados del último siglo.

 

 

 

 


 

 

 

RAIN MAN (Barry Levinson, 1988)

A partir de la relación entre dos hermanos, la película realiza una introducción al mundo del autismo a través de la figura de Raymond Babbitt, que tiene que adaptarse a convivir con la sociedad cuando su hermano le secuestra para intentar hacerse con parte de la herencia dejada por su padre. Raymond tiene que aprender a marchas forzadas a moverse fuera del centro en el que solía estar, pero es su hermano Charlie quien también debe encontrar la forma de relacionarse con Raymond y hacer frente a sus rutinas.

Rain Man nos muestra que en realidad Raymond posee herramientas y pautas para mantener bajo control las conductas disruptivas que puede llegar a presentar. Herramientas que suponemos aprendidas en el centro en el que solía vivir, gracias al trabajo realizado tanto por especialistas como por sus familiares.

 

 

 

 

 


 

 

 

 

EL MILAGRO DE ANA SULLIVAN (Arthur Penn, 1962)

Helen Keller es una niña sordociega desde los 19 meses de edad. Jamás ha tenido forma alguna de comunicarse con la sociedad hasta que se pone en las manos de la maestra Ana Sullivan, que encuentra en la niña a alguien aislado y con comportamientos caprichosos y hasta en ocasiones agresivos. Tras dotar a la pequeña de un sistema de comunicación a través del tacto, Helen comienza a comprender la sociedad y su comportamiento se verá modificado positivamente.

La película demuestra que un déficit en la capacidad de comunicación no es solo un problema en sí mismo, sino que conlleva también alteraciones en el comportamiento. Existe por tanto una conexión entre el lenguaje y las emociones, ya que la incapacidad de expresar sentimientos por parte de la protagonista la lleva al aislamiento y consecuentemente a ataques de ira y depresión. Una vez más, se evidencia que es indispensable que sea un especialista quien intervenga para ofrecer a alguien con problemas comunicativos la manera de superar esa barrera.

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

HIJOS DE UN DIOS MENOR (Randa Haines, 1986)

La película establece una relación entre James Leeds, un especialista en dicción, y Sarah, una persona sorda profunda de nacimiento. El primero ha desarrollado durante su carrera novedosos métodos para enseñar la lengua oral a personas sordas, pero encuentra las reticencias de la coprotagonista, antigua alumna que ahora trabaja como limpiadora en el colegio en el que James ha comenzado a dar clases. Durante la película vemos hasta qué punto influye en el estado de ánimo de una persona con problemas en el lenguaje la capacidad o incapacidad de disponer de herramientas comunicativas: James trata por todos los medios que Sarah aprenda la lengua oral, sin éxito. Más tarde se descubre que el motivo de ese rechazo es que anteriormente intentó hacer uso de su voz encontrando burlas. Esa experiencia tiene una incidencia negativa en su personalidad y se niega a la posibilidad de volver a pasar por lo mismo. Es otra forma de plasmar que los problemas comunicativos inciden profundamente en los rasgos de personalidad de un individuo: si en el momento en el que Sara intentó integrarse en el mundo oralista no se hubiese encontrado con críticas, es probable que hubiera perfeccionado esa técnica hasta desenvolverse con normalidad y tener mayor número de herramientas comunicativas, con lo que su contacto con la sociedad habría sido más adecuado. La película pone el foco en la necesidad de que la sociedad entienda las especificidades de las personas con problemas comunicativos y facilite su integración.

 

 

 


 

 

 

 

EL PIANO (Jane Campion, 1993)

La protagonista es Ada, una pianista que pierde el habla de manera repentina a los cinco años. Desde entonces encuentra una nueva forma de expresarse por medio de la lengua de signos, el lenguaje escrito y la música. Obligada a contraer matrimonio y a una mudanza junto a su hija y su piano, se ve sumida en la infelicidad hasta que vuelve a dar clases de piano y encuentra un apoyo inesperado en un amigo de su nuevo marido. A partir de esa relación, Ada vuelve a encontrar la felicidad, lo que finalmente le lleva a hacer otra vez uso del lenguaje oral.

Nuevamente, los problemas de la comunicación no son el centro de la película, aunque sí un elemento que condiciona absolutamente la historia. Aquí se relata un caso menos habitual: la pérdida de la voz de manera espontánea, pero lo más reseñable es cómo se detalla la relación que existe entre las emociones y una comunicación eficaz. La recuperación de la estabilidad y felicidad pérdidas provoca el regreso de la necesidad de comunicarse de forma oral.

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

MI PIE IZQUIERDO (Jim Sheridan, 1989)

Basada en la vida de Christy Brown, nacido con parálisis cerebral, narra cómo el protagonista, a base de tenacidad y esfuerzo, logra derribar los obstáculos que su enfermedad le pone por delante. No solo a nivel físico, sino también en el plano comunicativo. Brown adquiere una habilidad especial con su pie izquierdo, con el que consigue comunicarse por medio de la escritura e incluso desarrollar su lado creativo a través de la pintura. Gracias a esa destreza, llega a tener un reconocimiento social que antes de manejar esa habilidad le habría sido imposible alcanzar. La película demuestra la importancia fundamental que tiene ser capaz de comunicarse, independientemente del método utilizado.

 

 

 


 

 

 

 

Existen muchas otras películas que también abordan las dificultades en la comunicación y el lenguaje, pero esta selección es suficientemente representativa desde varios puntos de vista. En todas ellas se plasma la importancia de disponer de una herramienta de comunicación eficaz. No solo a nivel social: también afecta notablemente al comportamiento del individuo y hasta a su estado de ánimo, tal y como vemos en los personajes de las películas mencionadas. Además, se recalca en varias de ellas la necesidad de que la sociedad sea capaz de disponer todas las herramientas posibles a favor de la integración de las personas con problemas comunicativos. Eso incluye la figura del logopeda, que en varias de las películas tiene un papel clave, y en aquellas en las que no aparece se echa mucho en falta su aportación. El paso lógico es trasladar el aprendizaje de estas películas a la realidad, concluyendo que la figura del logopeda es fundamental para tratar las dificultades que afectan a la comunicación.


Alba Mª Gascó Sabina

Logopeda del CLPMA