La importancia de la masticación

LA IMPORTANCIA DE LA MASTICACIÓN.

 

Hoy en día surgen muchas dudas sobre cuándo debemos introducir los alimentos sólidos a los bebés. Por un lado, tenemos a los padres y madres temerosos que retrasan muchísimo la introducción de alimentos sólidos por miedo a los atragantamientos, y por otro lado, tenemos a las familias que siguen algunas metodologías que indican la introducción de alimentos sólidos de manera directa, sin pasar por los triturados previamente, y a edades muy tempranas (lo que consideramos es muy peligroso debido al alto porcentaje de riesgo de atragantamiento que conlleva).

 

Tenemos tanta información que se contradice, que es normal que no nos quede claro cuándo y cómo debemos introducir los alimentos sólidos a nuestros bebés.

 

Lo que está claro, es que al año de edad el bebé ya está preparado para tomar todo tipo de alimentos y a esa edad ya debería saber gestionar los alimentos sólidos blandos. Por este motivo, debemos estimular la masticación en los bebés desde los primeros meses de vida de la siguiente manera:

 


 

Hasta los 8 meses de edad aproximadamente:

Utilizar mordedores.

Dar masajes en las encías con nuestros propios dedos.

Dejar que nos muerdan.

Utilizar cepillos específicos de estimulación oral.

 


 

A partir de los 8 meses aproximadamente:

 

A medida que se vayan introduciendo los diferentes alimentos en sus tomas diarias mediante los triturados, podemos dar trozos grandes de dichos alimentos para que simplemente los toquen y los chupen y así, exploren diferentes sabores y texturas. NO recomendamos utilizar este método para alimentar al bebé. En estos casos, tendremos mucho cuidado de que el bebé no parta un trozo y pueda ahogarse. Para ello, simplemente nos colocaremos delante de ellos y, en caso de que esto suceda, introduciremos nuestro dedo para ayudarle a sacar el pedazo de la boca. Es importante reaccionar lo más tranquilamente posible ante esta situación para que el bebé no lo integre como algo negativo y pueda rechazar posteriormente los alimentos sólidos. Poco a poco, el bebé irá aprendiendo a manejar los alimentos y será él mismo quién escupa los trozos que no pueda gestionar.

 


 

 

También es importante modificar las texturas de los triturados para que aparezcan hebras o pequeños trozos que deban masticar.

 

Si permitimos al bebé explorar tanto con la boca como con las manos los diferentes alimentos que les presentamos, aprenderán a aceptar todo tipo de sabores y texturas, por lo que su alimentación será rica en variedad y aprenderán a gestionarlos adecuadamente.

 

Una vez superado el año de edad, es muy recomendable presentarles alimentos sólidos blandos como segundos platos (poquitas cantidades que irán aumentando poco a poco).

 

Permitamos a nuestros bebés explorar y disfrutar de la alimentación.


Miriam Martín Arteaga

Logopeda – Especialista del C.L.P.M.A.