¿Qué hacer cuando nuestros hijos e hijas están disfónicos (roncos)?

DisfagiaCada vez con más frecuencia observamos cómo en las aulas de los centros escolares hay más alumnos y alumnas con disfonía. Esto en muchas ocasiones se ve normal no sólo por parte del profesorado, sino también por parte de las familias.

Es importante saber que cuando aparece una disfonía, no asociada a un catarro o gripe, no debe perdurar en el tiempo. Cuando ocurra, es que algo sucede que no está funcionando bien y requiere una valoración que debe ser llevada a cabo por un logopeda.

Normalmente el Logopeda especialista en rehabilitación vocal, es el que realiza una valoración de las cualidades vocales y analiza los factores que pueden estar afectando para que la voz esté mal. Una vez realiza la valoración determina qué programa de intervención debe llevarse a cabo, siempre con pautas para la familia y el centro escolar, y si es necesario o no acudir a un otorrinolaringólogo para que explore el estado de las cuerdas vocales.

A la hora de acudir a un otorrinolaringólogo, la manera más objetiva de valorar las cuerdas es introduciendo un pequeño tubito (fibroscopio flexible) por la nariz o, mejor aun introducir un tubo rígido por boca (laringoscopio directo), que permite observar el estado de las cuerdas vocales en reposo y en vibración. A pesar de las nuevas tecnologías es cierto que algunos especialistas siguen realizando las exploraciones con espejillo laríngeo, sin embargo la objetividad no es la misma.

Recuerda que si tu hijo o hija no tiene una buena voz debes tener en cuenta las siguientes medidas:

Acudir a un logopeda experto en rehabilitación vocal. En tu Centro Logopédico despejarán tus dudas y te darán una visión exacta sobre el problema que pueda tener tu hij@ y cómo tratarlo. 

No gritarle (los niños aprenden por imitación. Si le decimos gritando que no grite…, no tiene sentido).

Beber suficiente agua, (en los colegios a veces controlan que no beban mucho agua para evitar que pierdan tiempo, sin embargo los niños disfónicos deben tener pautado beber agua, especialmente en momentos concretos como, antes de salir al recreo o a la vuelta del mismo).

 Los excesos no son buenos, beber más agua de la recomendada (aproximadamente 1 litro y medio al día) también puede ser perjudicial. Si lo hacen pueden generar presión abdominal que provoque reflujo gastroesofágico, con posterior lesión en las cuerdas vocales.Disfagia infantil

Las cuerdas vocales deben estar bien hidratadas: pero beber agua no es lo mejor. Puedes conseguir que tu hijo se hidrate, mojando una gasa en agua y colocándola en la nariz. Deberá tomar aire por la nariz de manera suave y soltar el aire por la boca. Una vez finalice se deberá sonar. Las cuerdas vocales haciendo esto, estarán hidratadas y por tanto preparadas para una buena dosis de recreo.

Si por la noche se despierta con sensación de boca seca a beber agua puede ser síntoma de reflujo.

Si se levanta con mal aliento (halitosis) es síntoma de reflujo.

Cuando la diferencia entre la altura del niño disfónico y el adulto sea mucha, deberemos bajarnos a su altura o aumentar la distancia para que el ángulo de su cuello se reduzca y no se haga daño en las cuerdas al hablar en tensión.

Son muchísimas las pautas que podemos aportar para evitar que tu hijo o hija se quede disfónico. Estas pautas pueden llevarlas a cabo con la total confianza de que les hará bien. En cualquier caso, cada persona es un mundo y requiere intervención individualizada.

Recuerda: Estar disfónico no puede considerarse normal, si tienes dudas nuestra recomendación es que consultes con un logopeda profesional.


Mª Macarena Álvarez Hernández

(Psicóloga – Logopeda – Maestra)