Síndrome de Down: Ser diferente es bueno

 

 

En esta sociedad, en la que actualmente se están planteando la integración de todos los pequeños que requieren un trabajo especializado por tener algún trastorno, discapacidad, minusvalía… nos da igual como llamarlo, se celebra el Día Mundial del Síndrome de Down, niños que son diferentes y que requieren atención especializada desde pequeños.

 

Como bien dice el Libro Blanco de la Atención Temprana “Se entiende por atención temprana el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0-6 años, a la familia y al medio, que tienen por objetivo atender lo más rápidamente posible las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos. Estas intervenciones, que deben considerar la globalidad del niño, han de ser planificadas por un equipo de profesionales de orientación interdisciplinar o transinterdisciplinar.

(https://www.orientacionandujar.es/wp-content/uploads/2013/02/resumen-libro-blanco-de-atencion-temprana.pdf)

 

En este sentido queremos destacar la importancia del trabajo precoz de los niños que presentan este diagnóstico, ya que cuentan con la ventaja de contar con ello desde el nacimiento, mientras que otros muchos niños y niñas, no se diagnostican hasta más adelante.

 

Es cierto que en muchas ocasiones los pequeños con S.Down, pueden nacer con algunos trastornos asociados que impiden que la estimulación pueda comenzar a edades tempranas, como pueden ser trastornos cardíacos que requieren de ingreso o cirugía…, sin embargo siempre que sea posible es necesario estimular el desarrollo del niño de manera global, atendiendo tanto a sus necesidades como a las de sus familiares, y para ello cuando son muy pequeños, intentamos que la familia siempre entre a las sesiones y participe activamente, con el objetivo de mostrar lo que hacemos y cómo ellos pueden llevarlo a cabo en casa. Nos basamos en aquel dicho de “una imagen vale más que mil palabras”, ya que si ven lo que queremos que hagan, lo entenderán mucho mejor y podrán plantearnos sus dudas sobre la marcha.

 

Las áreas de trabajo desde el nacimiento con los pequeños que presentan Down se basan en conseguir el desarrollo normalizado del niño, atendiéndolo como un “todo”, apoyándonos en los puntos fuertes para mejorar los débiles.

 

Destacamos las principales:

 Atención y percepción: seguir con la mirada, mantenerla, observar diferencias o similitudes, cualidades propias del objeto al tacto, con la mirada…

Lenguaje y comunicación: intención comunicativa, comprensión y expresión…

Funciones: respiratoria (suelen ser respiradores orales), succión, masticación, deglución… Los problemas de alimentación a veces se dan por el bajo tono y coordinación de la musculatura implicada, por el uso de una tetina inadecuada…

Habilidades sociales y relacionales: familia, iguales…

 Motivación e interés por el mundo que le rodea

Motricidad: tono muscular, coordinación…

Aprendizaje: prelectura y preescritura; lectura y escritura con métodos apropiados a las necesidades específicas…

Otros…

 

La coordinación multidisciplinar es fundamental, por lo que es necesaria la coordinación con aquellos profesionales que intervienen con el niño o niña. De esta manera por ejemplo, como logopedas sabremos qué postura debemos tener en cuenta a la hora de intervenir, y por ejemplo el fisio sabrá cómo conseguir estimular el lenguaje y favorecer la interacción funcional, estimulando la atención, percepción… respetando siempre la edad.

 

Según la evolución del niño o niña durante la primera etapa de vida, podremos aconsejar a la familia del colegio más adecuado para su hijo según la evolución que haya tenido. Hoy día muchos de los pequeños con Síndrome de Down acuden a un centro ordinario y se integran perfectamente, recibiendo en la mayor parte de los casos atención por parte del Maestro de Audición y Lenguaje del colegio, y de la Pedagogía Terapéutica. En otros casos por distintos motivos y causas asociadas, requieren de una escolarización más especializada. En este sentido, cuando la estimulación comienza desde el primer mes, la evolución y adaptación a la escolarización suele ser mucho más eficaz.

 

Recuerda que lo más importante siempre es pensar que “NUESTRO HIJO O HIJA CRECE COMO UN TODO Y COMO TAL TENEMOS QUE ESTIMULARLO. APOYÁNDONOS EN LOS PUNTOS FUERTES PARA REFORZAR LOS DÉBILES Y TENIENDO EN CUENTA TODO LO QUE LE RODEA SACANDO EL MEJOR PARTIDO DESDE EL NACIMIENTO”.

 


Mª Macarena Álvarez Hernández

(Logopeda-Psicóloga-Maestra)

Col.: T-3210

Directora del Centro