Síntomas Básicos asociados al Autismo

SÍNTOMAS BÁSICOS ASOCIADOS AL AUTISMO.

El mes de abril, fue el mes del autismo, es por ello que desde nuestro centro queremos explicar a grandes rasgos, cuáles son las características más importantes de este trastorno.

Para comenzar y aclarar términos, podemos decir que en el DSM-IV, la categoría de los trastornos generalizados del desarrollo comportaban cinco subtipos de autismo: el trastorno del autismo, el síndrome de Asperger, el trastorno desintegrativo infantil, el trastorno generalizado del desarrollo no especificado (TGD no especificado) y el síndrome de Rett.

Actualmente, el DSM-V ha sustituido cuatro de estos subtipos (trastorno del autismo, síndrome de Asperger, trastorno desintegrativo infantil y TGD no especificado) por la categoría general “Trastornos del Espectro Autista” (TEA). El síndrome de Rett ya no forma parte de este sistema de clasificación.

Debemos destacar que la etiología del autismo, sigue presentándose como algo problemático, pendiente de solución, abierto. La investigación actual, no solo destaca los aspectos psicológicos del síndrome, sino que ha podido demostrar que el origen del autismo se vincula con un desajuste orgánico en el cual intervienen distintos factores que tienen como camino en común la producción de un defecto en la funcionalidad del Sistema Nervioso Central.

Por lo tanto, los Trastornos del Espectro Autista, se definen como una disfunción neurológica crónica con fuerte base genética que desde edades tempranas se manifiesta en una serie de síntomas relacionados con la interacción social, la comunicación y la falta de flexibilidad en el razonamiento y comportamientos. El grado de gravedad, forma y edad de aparición de cada uno de los criterios va a variar de un individuo a otro, definiendo cada una de las categorías diagnósticas. A pesar de las clasificaciones, ninguna persona que presenta un TEA es igual a otro en cuanto a características observables. En todos los casos se presentan manifestaciones clínicas en varios aspectos de las siguientes áreas: interacción social, comunicación y repertorio restringido de intereses y comportamientos.

Dentro de la sintomatología básica podemos destacar los siguientes puntos:

 

ALTERACIONES DEL LENGUAJE

En la mayoría de los casos, la primera sospecha que tienen los padres de que su hijo tiene algún problema surge cuando detectan que el niño no muestra un desarrollo adecuado del lenguaje.

La comunicación intencional, activa y espontánea, que suele desarrollar el niño desde los 8-9 meses se ve bastante limitada en los niños con autismo. La falta de sonrisa social, contacto visual, gestos y vocalizaciones comunicativas son varias de las características más evidentes de su conducta. Estas dificultades se hacen aún más latentes a partir del año y medio o dos años de edad, en la que los niños que presentan un desarrollo adecuado hacen progresos muy rápidos en la adquisición del lenguaje y las conductas simbólicas.

Los niños con autismo que llegan a hablar lo hacen de forma característica, con patrones lingüísticos cualitativamente diferentes de los niños con un desarrollo normal y de los niños con otros trastornos del habla. Además, un alto porcentaje de niños con autismo no adquiere lenguaje verbal.

 

ALTERACIONES MOTORAS

Otra característica incluida en los criterios diagnósticos, hace referencia a los restrictivos patrones de conducta repetitivos y estereotipados.

La conducta estereotipada, también denominada conducta autoestimuladora, ha sido descrita como un comportamiento repetitivo, persistente y reiterado que tiene como función aparente proveer al niño de retroalimentación sensorial o calmante (balanceo, saltos, aleteo…).

Las conductas autolesivas suponen otra característica más dentro de las alteraciones motoras (golpearse la cabeza, morderse las manos, tirarse del pelo…).

ALTERACIONES COGNITIVAS

Los procesos atencionales, sensoriales, perceptivos, intelectuales, etc. se hallan claramente alterados en estos niños. Entre ellos, los que más atención han recibido son los sensorioperceptivos y la capacidad intelectual.

Dentro de este punto, hacemos referencia además a la Teoría de la Mente, que se refiere a la capacidad de atribuir pensamientos e intenciones a otras personas. Muchas personas con autismo no se dan cuenta de que otros pueden tener diferentes pensamientos, planes y perspectivas que los suyos.

CAPACIDAD INTELECTUAL

Los datos apuntan que la capacidad intelectual de los niños con autismo posee las mismas características que el resto. Tiende a permanecer estable durante la infancia y adolescencia, y, puede ser un criterio predictivo de las adquisiciones educativas, no obstante, parece claro que las personas con autismo procesan la información de forma cualitativamente diferente a los demás.

ATENCIÓN Y SENSOPERCEPCIÓN

Una característica esencial en el autismo es la alteración que manifiestan estos niños ante la estimulación sensorial.

Diversos estudios han demostrado que los niños con autismo responden sólo a un componente de la información sensorial disponible, la llamada hipersensibilidad estimular.

Además de estos síntomas básicos nombrados anteriormente, existe una sintomatología asociada, como puede ser:

  • Deficiencia mental
  • Hiperactividad (infancia)
  • Hipoactividad (adolescencia y edad adulta)
  • Cambios de humor.
  • Baja tolerancia a la frustración.
  • Crisis de agitación (con o sin causa aparente)
  • Impulsividad.
  • Autoagresividad.
  • Heteroagresividad (menos frecuente que la autoagresividad).
  • Respuestas paradójicas a los estímulos auditivos.
  • Alteraciones del sueño.
  • Trastornos de alimentación (selectividad).
  • Crisis epilépticas (20-25% de la población total).

Para finalizar, debemos tener en cuenta que el Autismo tiene tantos niveles y rostros como personas que lo padecen, no todos presentan la misma sintomatología, ni lo sufren en el mismo grado o intensidad, es por ello que hablamos de Espectro Autista para clasificar e incluir sus diversas manifestaciones.

Desde nuestra experiencia y el trato diario con nuestros chicos con autismo, podemos decir que es de gran importancia saber empatizar y entender cómo perciben ellos el mundo que les rodea, sus intereses, gustos…no sólo basarnos en enseñar y jugar a “nuestra” manera, si no tener en cuenta, y adaptarnos a su forma de actuar para favorecer un vínculo que nos permitirá lograr unos resultados mayores en la intervención.

 

Porque todos compartimos el mismo mundo, aunque lo veamos desde perspectivas diferentes, eso nos enriquece


Yaiza Martín Abreu
Logopeda especialista C.L.P.M.A.