Tras sufrir un ICTUS…Nadie dijo que fuera fácil

TRAS SUFRIR UN ICTUS…NADIE DIJO QUE FUERA FÁCIL

 

Muchas veces la información que encontramos sobre el ICTUS hace referencia a los síntomas previos y a las posibles secuelas, pero en general la mayor parte de las personas que acuden a consulta privada tras sufrirlo, son personas que conocen a alguien que ya lo ha padecido y acude a tratamiento o que curioseando por internet encuentran información sobre lo importante del tratamiento precoz.

 

 

El papel de la familia es fundamental para la recuperación del paciente, pero muchas veces son los olvidados. Nos centramos en trabajar con la persona afectada, pero nos olvidamos de asesorar e informar a los familiares sobre el estado actual, sobre el posible pronóstico, secuelas, lo que estamos trabajando… y sobretodo, nos olvidamos de acompañar a la familia en los momentos tan difíciles por los que pasan.

 

Si un familiar desconoce que tras sufrir un Ictus con resultado de Afasia Global, pueden aparecer cuadros de ansiedad, depresión, epilepsia…, y les pilla por sorpresa, será mucho más complicado aceptar el problema y poder afrontarlo de manera eficaz. En cambio, si conoce la información, aportada por nuestra parte en el momento que se considere apropiado, probablemente acepte y afronte mejor la llegada de ese momento.

 

No es fácil aceptar y convivir en muchas ocasiones con tu hijo, madre, padre, pareja…, con el que hasta hace a lo mejor unas horas estabas cenando tan alegremente y de repente, se queda con una afectación del habla, motora…, pasando a depender de ti. No es fácil aceptar que de quien dependía tu alegría, ahora depende de ti para salir adelante. No siempre se tiene fuerza para continuar, y por eso es importantísimo que los profesionales que trabajamos con pacientes afásicos o que sufren cualquier tipo de trastorno neurológico, seamos capaces de informar y asesorar a los familiares para que en todo momento tengan la información y puedan asimilarla de manera adecuada con nuestra ayuda. En ocasiones incluso debemos aconsejar que tanto el paciente como ellos mismos puedan recibir apoyo psicológico, para facilitar el proceso. A veces nos centramos en tratar al paciente y olvidamos que nuestro trabajo no será efectivo si no hay un apoyo y un estado anímico adecuado.

 

Otra de las cuestiones que se nos plantean en muchas ocasiones es ¿Cuándo empezar el tratamiento? Bajo nuestra experiencia consideramos que cuanto antes mejor… siempre que estemos hablando de terapia logopédica, fisioterápica y psicológica. Si bien es cierto que desde el área de rehabilitación neuropsicológica, se aconseja esperar unos meses hasta que la zona cerebral afectada se acomode.

 

La realidad es que normalmente la rehabilitación que antes reciben es la fisioterápica, comenzando incluso desde el propio ingreso hospitalario, sin embargo las intervenciones logopédica y psicológica son las grandes olvidadas. Y es cierto que no todos se pueden permitir costear un tratamiento privado. En este sentido, afortunadamente se cuenta con algunas asociaciones que, aunque no tratan a los afectados de manera individual que es lo ideal, si intervienen y al menos realizan una estimulación, tan necesaria en todos los casos. Los servicios sociales de los ayuntamientos de algunos municipios cuentan con ayudas económicas para que, tras presentar presupuesto y programa del centro privado, acepten dicha ayuda y puedan recibirla en casa o en consulta.

 

La información nunca sobra y siempre se puede consultar al menos, las posibilidades y herramientas con las que se puede contar para ayudar a nuestro amigo, familiar…

“Nadie dijo que fuera fácil, pero con apoyo y la información adecuada siempre resulta más llevadero. Confía en un buen profesional con experiencia.”


Mª Macarena Álvarez Hernández
Directora del C.L.P.M.A.

Logopeda-Psicóloga-Maestra
Col.:T-3210