Tratamiento individual vs. grupal

Uno de los debates en el campo de la logopedia es el de los beneficios y desventajas de las terapias grupales e individuales. La mayor parte de los tratamientos que se reciben en los centros son de carácter individual, y en nuestra opinión es cierto que recomendamos en gran parte de las ocasiones trabajar de manera individualizada, para atender a las necesidades específicas de cada persona. Sin embargo es cierto que en otras ocasiones,

las ventajas que ofrece el trabajo en pequeño grupo son tan positivas que lo aconsejamos.

Normalmente cuando pensamos en trabajo grupal se nos viene a la cabeza: psicoterapia, psicomotricidad relacional…, pero no tanto intervención logopédica y lo cierto es que, en algunos casos, los beneficios están por encima de los que se puedan alcanzar de manera individualizada.

Por ello, haremos un pequeño análisis de las ventajas y desventajas de la terapia grupal e individual.

 

Ventajas y desventajas

 

Una buena terapia grupal, no es aquella en la que se junta a un grupo de pacientes que compartan un mismo tipo de dificultad, en muchos centros esta es la metodología que se emplea, en nuestra opinión una buena terapia logopédica grupal es aquella en la que los miembros que pertenecen al grupo se ven beneficiados por pertenecer a él, favoreciendo las habilidades sociales y los objetivos trabajados anteriormente en la terapia logopédica individual, lo que facilitará la integración de lo aprendido en un ambiente más familiar y natural. Por otra parte se desarrollarán valores como la solidaridad y el respeto entre los miembros. Además, es una herramienta muy útil para los familiares de los miembros del grupo, que la podrán utilizar como red de apoyo.

No obstante, la terapia logopédica grupal no es conveniente para el tratamiento de cualquier tipo de dificultad ya que no todos los pacientes se ven beneficiados, puesto que pueden sentirse inhibidos o incómodos. Asimismo, casos en los que el nivel atencional no sea el adecuado podrían verse afectados al incrementarse ese déficit, llegando incluso a entorpecer el funcionamiento del grupo.

En el caso de la terapia logopédica individual, el principal factor positivo es la atención directa y personalizada del terapeuta hacia el paciente. Las necesidades específicas serán atendidas de forma más detallada, por lo que la terapia se ajustará más adecuadamente, lo que puede facilitar que se consigan los objetivos propuestos en un plazo más corto de tiempo. Los casos con dificultades atencionales se verán especialmente beneficiados por este tipo de tratamiento. Asimismo, los familiares de pacientes con atención individual también tendrán una atención más directa con el terapeuta.

En muchas ocasiones, lo ideal es comenzar por trabajar de manera individual y una vez conseguidos los objetivos propuestos y haya un avance claro, poder pasar a una terapia grupal para afianzar los aprendido, siempre y cuando como hemos mencionado anteriormente, las características del paciente sean las adecuadas. Por ello, recomendamos que en función de cada caso se opte por un tipo u otro o por compaginar ambas, no obstante es evidente que la terapia individualizada y en sesión particular, podrá alcanzar objetivos específicos en menor tiempo, lo que en la mayor parte de las ocasiones es el objetivo de nuestro trabajo.

Si pensamos en distintos tipos de trastornos, podemos decir que la mayor parte de las dificultades (articulación, atención, dificultades en el acceso a la lectura y escritura, trastorno de alimentación, retraso del habla…), obtendrán más beneficios de la terapia individual. En cambio si lo que queremos es fomentar la interacción comunicativa, las habilidades sociales y la generalización en el lenguaje espontáneo de ciertos objetivos concretos, sin duda la terapia grupal puede conseguir que nuestros chicos y chicas puedan integrar los objetivos y ponerlos en práctica en su día a día.

 

En cualquier caso siempre será el logopeda el que tras realizar una valoración completa, podrá pautar qué tipo de intervención será más adecuada.

 


Alba Gascó Sabina
Logopeda del C.L.P.M.A.