Afectación de la Covid-19 al trabajo del logopeda

No es un secreto para nadie que la pandemia producida por el COVID-19 ha afectado a la población de una forma u otra. Y no es de menos que la logopedia, como profesión, ha tenido que enfrentarse a una serie de obstáculos durante este proceso, tanto a la dinámica de la consulta, como al tratamiento con los pacientes y al propio profesional.

Entre los principales problemas se encuentra la eliminación o restricción de la utilización de algunos ejercicios en la terapia con los pacientes, ya que existe una gran probabilidad de contagio entre estos y el profesional.

Aparte, el uso de mascarilla (muy necesario) en las sesiones es un obstáculo para llevar a cabo un buen desarrollo de la intervención, sobre todo en aquellos en los que hay que trabajar aspectos del habla, como la articulación y dicción, donde el apoyo del movimiento de nuestra boca es vital para los pacientes para imitar o corregir, con el fin de adquirir un buen lenguaje oral.

El Consejo General de Colegios de Logopedas envío un comunicado en febrero de 2021 informando del uso adecuado de las medidas de protección en terapia, recordando además que en las intervenciones que requieran de visibilidad de la zona oral (como técnicas de modelado especiales, valoración de estructuras orofaciales, terapia miofuncional, tratamiento de disfagia, etc.) se deben de realizar estableciendo medidas de control adicionales, como la regulación del tiempo de las técnicas utilizadas, ventilación adecuada, distancia de al menos 2 metros y lavado continuo de manos.

También se ha incorporado la limpieza y desinfección más profunda del material y despacho, por parte del logopeda, entre pacientes y al final del día, con el fin de reducir al mínimo la probabilidad de propagación del virus.

Por otro lado, para poder facilitar la terapia a todas las personas, sobre todo a aquellas que han dado positivo en COVID-19, o se encuentran en confinamiento por ser contacto estrecho, se ha recurrido al uso de la telepráctica, a través de herramientas como Skype, para continuar con el proceso de intervención. Esta incorporación como medio de trabajo ha supuesto un desafío para muchos profesionales, ya que han tenido que aprender y adaptar rápidamente la forma de trabajar a las nuevas tecnologías.

No obstante, todos estos “inconvenientes” a los que nos hemos tenido que adaptar los logopedas para poder llevar a cabo nuestra profesión de la forma más segura posible, no nos ha frenado, ni nos frenará, a la hora de dar lo mejor de nosotros en la intervención con nuestros pacientes y conseguir así los objetivos planteados en esta.

“A PESAR DEL COVID, SIEMPRE ESTAREMOS PARA QUIEN NOS NECESITE DE LA MEJOR MANERA POSIBLE: CON ILUSIÓN Y CALIDAD EN LA TERAPIA.”


Selenne Guerra Perestelo
(Especialista del C.L.P.M.A.)
Col.: 461493