¿Cómo afecta un Déficit de Integración Sensorial en el habla y proceso de comunicación? – parte I –

A lo largo de los años, no se ha dado demasiada importancia a la relación entre un Déficit de Integración Sensorial (DIS) y los problemas en la adquisición y producción del lenguaje. Antes de comenzar a explicar dicha relación, conviene abordar antes otras cuestiones.

La primera es saber qué entendemos por sistema sensorial. Este término alude a la capacidad que posee un organismo para procesar la información que proviene tanto del exterior como del interior.

Ahora que hemos aclarado este término, podemos comprender mejor qué es la integración sensorial: la información obtenida, se organiza y procesa en el sistema nervioso central para, posteriormente, servir de base a la hora de dar una respuesta adecuada al estímulo recibido.

Esta capacidad de integrar la información que recibimos está muy ligada al aprendizaje, ya que este depende de la capacidad de captar y procesar toda la información del entorno para planificar y organizar comportamientos.

Los sistemas encargados de una correcta integración sensorial son:

  • Sistema Vestibular
  • Sistema Límbico
  • Sistema Propioceptivo
  • Sistema Táctil
  • Sistema Visual

Cuando hay algún fallo en la recogida de información de alguno de estos sistemas no solo afecta a ese sistema en sí, sino que también repercute en los demás ya que todos están relacionados.

Atendiendo a lo mencionado anteriormente, podemos decir que un Déficit de Integración Sensorial se entiende como la incapacidad de obtener, organizar y procesar de manera adecuada la información que procede del medio externo e interno.

Un procesamiento sensorial inadecuado podría ser debido a:

  • Una producción sensorial ineficaz: el sistema nervioso central capta poca o demasiada información.
  • Una desorganización neurológica: los estímulos sensoriales no son recibidos debido a una desconexión, a la recepción de mensajes erróneos o porque a pesar de recibir estímulos constantes, estos no son conectados correctamente con otros estímulos para producir una respuesta adecuada.
  • Una respuesta motora, lenguaje o emoción se ha producido de forma inadecuada y no hay feedback para poder corregir esa respuesta. 

Esto puede ocasionar problemas de comportamiento y dificultades en el aprendizaje, originando posibles dificultades en el desarrollo del lenguaje. Por ejemplo, un Déficit de Integración Sensorial puede interferir en el seguimiento de las reglas conversacionales, a la hora de prestar atención a las necesidades del interlocutor, al reconocer el espacio personal propio y de la otra persona, además de generar una reacción disminuida o exagerada antes ciertos estímulos.

Ahora que hemos aclarado varios conceptos necesarios para poder abordar con claridad todo lo que engloba un Déficit de Integración Sensorial, en el siguiente artículo nos centraremos en los sistemas sensoriales que están vinculados con la comprensión y producción del lenguaje, con el objetivo de responder con más exactitud al planteamiento inicial.


Jennifer García Santana
Logopeda del CLPMA