¿Influye el uso de las mascarillas en la adquisición del lenguaje?

Recientemente ha aparecido el tema en redes y en varios medios de comunicación en los que incluso hemos podido participar.

Efectivamente los niños llamados la “Generación Covid” están retrasando el inicio a decir las primeras palabras. ¿Esto a qué se debe?

Todos aprendemos por imitación y no sólo imitación de lo escuchamos, sino también de lo que vemos. Uno de los estímulos que obviamente se ha visto mermado en esta pandemia es el visual, ya que tanto en los colegios, centros infantiles…, el uso de la mascarilla por parte del adulto es obligatoria y necesaria, no pudiendo retirarla para apoyar la palabra con la imagen. Esto, ha hecho que muchos niños y niñas, a los que les está costando especialmente mantener la atención, vean mermada la adquisición del habla. Al no poder ver el movimiento que hace la lengua, dónde la apoya y cómo lo hace el adulto, el niño intenta imitar los sonidos por el oído, pero… ¿qué ocurre con la voz al tener mascarilla? El sonido se frena y no se proyecta la voz de igual manera, por lo que todos los estímulos tanto visuales como auditivos no son como antes.

Si añadimos que durante el estado de alarma nuestros pequeños de la generación covid estuvieron en casa, sin poder salir, sin interactuar de manera natural con los iguales, con sus primos, con otros adultos, con el entorno en sí… son muchos estímulos que se perdieron en una etapa fundamental para la adquisición y desarrollo del lenguaje.

Muchas familias tuvieron que hacer teletrabajo y no es fácil contentar a un niño o una niña de corta edad tantas horas al día para poder trabajar. Por ello, muchos necesitaron hacer uso de los dispositivos electrónicos para “entretenerlos”. Si con los adolescentes estamos hablando de dependencia, con los pequeños estamos hablando de escasa estimulación.

Si sumamos todo, vemos que el uso de las mascarillas es un obstáculo más a la adquisición del lenguaje, pero el resto de factores no pueden dejarse de lado.

La realidad actual es que nos están llegando muchos niños y niñas con sospecha de TEA (Trastorno del Espectro Autista) a los centros, con familias desesperadas y angustiadas porque no saben qué hacer. Algunos tienen signos evidentes de TEA, pero muchos otros no. Es fundamental hacer una buena historia e indagar qué ha pasado y cómo ha vivido ese pequeño desde que nació, y tenerlo en cuenta de cara a valorar si realmente hay un trastorno o es debido a la falta estimulación durante la pandemia.

RECUERDA: UN BUEN DIAGNÓSTICO PARTE DE UN BUEN HISTORIAL. CADA CASO ES UN MUNDO Y CADA FAMILIA TAMBIÉN.


Mª Macarena Álvarez Hdez.

(Directora del C.L.P.M.A)

Logopeda-Psicóloga-Maestra

Col.:T-3210