La importancia del sueño en los más pequeños

 

Que los niños/as deben dormir las horas necesarias según su edad para favorecer su correcto desarrollo y crecimiento, tanto a nivel físico como psicológico, no es algo nuevo. Mantener un buen descanso es una necesidad básica del organismo en cualquier edad, pero también es cierto que los niños necesitan más horas de sueño que un adulto.

 

Los niños/as tienen mucha energía que van gastando a lo largo del día. Esa energía solo la recuperan mientras duermen, por eso es importante que el sueño sea de calidad y así cuando se levanten volverán a ser pura vitalidad.

 

Ese descanso es fundamental para el desarrollo infantil porque favorece su capacidad intelectual, su capacidad de reacción y de comprensión, además de beneficiar los procesos de atención y memoria y ayudar a consolidar todo lo aprendido durante el día.

 

Por todo ello es muy importante que los niños/as duerman a diario la cantidad de horas que les corresponde según su edad, ya que la falta de sueño puede interferir en el crecimiento del niño y puede entorpecer en sus capacidades de aprendizaje, concentración y motricidad.

 

Además, debemos tener en cuenta que cada niño tiene sus propias necesidades de sueño y serán aquellas que le permitan realizar sus tareas diarias con normalidad y sin encontrarse fatigado.

 

¿CÓMO CONSEGUIR QUE TENGAN UN BUEN DESCANSO?

 

A pesar de que existen trastornos del sueño (patologías definidas, diagnosticadas y tratadas en el caso de la niñez) la mayoría de los problemas de no dormir y descansar bien se deben a malos hábitos que tanto los padres como los niños/as van estableciendo en casa.

 

De esta forma hay que tener claro que es importante lograr que el niño/a se relaje antes de irse a la cama para que él mismo decida acostarse de forma voluntaria. Igualmente, sería recomendable mantener una rutina para acostarse a la misma hora a diario, complementada con hábitos como bañarse, cenar y el cepillado de dientes.

 

Es conveniente además evitar ver la televisión en el momento previo al descanso así como realizar actividades físicas que los alteren mucho, como puede ser llevar a la cama objetos que logren distraer al pequeño (tabletas o móviles).

 

 

¿HASTA CUÁNDO DEBEMOS DORMIR LA SIESTA?

 

El descanso es importante para los más pequeños, ya que necesitan una gran cantidad de energía para afrontar todas las actividades que se le proponen a lo largo del día tales como deberes, juegos, colegio… Para recargar energía, no hay nada mejor como dormir y esta acción no tiene que restringirse solo a la noche. Las siestas por la tarde también ayudan a mantener la fuerza. Eso sí, en ningún caso se debe abusar de ellas para no tener problemas cuando nos vayamos a la cama por la noche.

 

Sabemos que desde que nacen los más pequeños/as necesitan más horas de sueño que las que se requieren a medida que crecen. Por lo general, los bebes deben dormir entre 11 y 14 horas; entre los 3 y 5 años entorno a 10 y 13 horas; entre los 6 y 12 años, una media de 9 a 12 horas. Conforme pasan los años ese número de horas varía, disminuyendo con el transcurso del tiempo. En edad escolar las siestas en los colegios para la etapa de infantil tienen todavía importancia. De hecho, se necesitan entre unos 20 a 30 minutos de descanso.

 

¿QUÉ PUEDE AFECTAR A NUESTROS/AS PEQUEÑOS/AS A CONCILIAR EL SUEÑO?

 

Proporcionar las herramientas necesarias al niño/a para que tenga un buen sueño y logre un mejor descanso, durmiendo lo que necesite, es decisivo en su desarrollo. El sueño tiene que ser una prioridad para toda la familia y para ello se deben tener en cuenta diferentes factores que afectan a conciliar el sueño.

 

La iluminación

 

  • Las horas de sueño se establecen en relación a la luz del día y la oscuridad, por ello es importante la luz que haya para la producción de la melatonina, hormona que hace que nuestros pequeños /as concilien el suelo de forma tranquila y relajada.

 

  • Para lograr esa mejora en la luz que entra en nuestras habitaciones es ideal:- Bajar las persianas y oscurecer totalmente la habitación.- Evitar el uso de tabletas, móviles o pantallas de televisión.

    – Evitar la luz de lámparas y luces cerca de donde descansa el niño/a.

 

El deporte

 

  • La actividad física y deportiva contribuye a un mejor sueño de los niños/as y evita trastornos como insomnio, ya que el deporte nos cansa y ayuda a que cuando llegue la noche nos sea más fácil dormir.

 

La alimentación

 

  • La alimentación diaria se debe dividir en cuatro comidas principales: desayuno, almuerzo, merienda y cena, más un aporte a media mañana. La cena es la última comida del día y su contribución debe representar el 25% del total de las calorías que el niño/a consuma diariamente.

 

Es recomendable que la última comida se ingiera dos horas antes de acostarse y que esta sea una cena equilibrada y suave.

 

Al igual que existen ciertos alimentos recomendados para consumir antes de acostarse y que pueden ayudar a favorecer el sueño de los niños/as, hay algunos que es mejor evitar, como las comidas que estimulan el sistema nervioso central, ya que dificultan que los niños/as concilien el sueño, destacando la cafeína presente en las bebidas de cola, muy populares entre los menores y consumidas con frecuencia junto a las comidas.

 

Otros alimentos que debemos evitar consumir antes de acostarnos podrían ser:

  • Los azúcares o estimulantes como el cacao.
  • Las comidas abundantes, ofreciendo al niño/a comidas sin excederse en las cantidades.
  • Comidas con mucha grasa.
  • Evitar gran cantidad de agua.

 

¿CÓMO AFECTA LA FALTA DE SUEÑO EN EL RENDIMIENTO ESCOLAR?

 

Los niños y niñas que en edad escolar pierden más de 3 o 4 horas de sueño al día de manera continua pueden presentar irritabilidad, cansancio, baja tolerancia a la frustración, déficit de memoria y atención, apatía, falta de concentración y disminución del rendimiento escolar…

 

La falta de sueño puede influir en sus tareas escolares pudiendo en ocasiones llevarlo al fracaso escolar. Por todo esto es importante afirmar que dormir es tan importante como comer para mantener un buen estado de salud.

 

 

 

 

 


 

María Alonso Fornieles

Logopeda especialista del CLPMA