Parkinson en tiempos de confinamiento

El pasado 11 de abril se celebró el Día Mundial del Parkinson.

 

En estos duros momentos por los que estamos pasando, días de confinamiento, de ruptura de rutinas, abandono de terapias…, podemos encontrarnos con personas que padecen esta enfermedad y que en poco tiempo vemos cómo retroceden. Esto se debe no a que la enfermedad esté avanzando rápidamente, sino al efecto que provoca estos cambios en aquellas personas que se benefician claramente de las terapias y rutinas diarias.

 

Las personas que están en residencias y a las que de manera regular las visitan sus familiares, se encuentran con el handicap de esta falta de contacto con los suyos, lo que afecta en gran medida. Muchas especialistas de las residencias están intentando contactar con los familiares por videollamada…, ya que, es fundamental mantener todas las actividades a las que estas personas están acostumbradas.

 

Por otro lado, nos encontramos con personas que viven en su casa con sus familiares, y esto ayuda a que mantengan una mejor rutina en el hogar, aunque sus terapias se puedan ver interrumpidas.

 

Normalmente las terapias que deben y suelen recibir están orientadas a trabajar:

 

Estimulación Cognitiva (Psicología):

  • Funciones Ejecutivas (atención, memoria, razonamiento…)

Estimulación del Lenguaje (logopedia)

  • Lenguaje, comunicación (expresión y comprensión)
  • Trastornos de alimentación (masticación, deglución…)

Estimulación motora (Fisioterapia)

  • Desplazamiento, motricidad fina…

Habilidades de la vida diaria (Terapia Ocupacional)

  • Adaptación de elementos para poder facilitar la autonomía

Otros

 

Normalmente las personas que presentan Parkinson, requieren de este tipo de terapias de manera regular. Ciertos tipos de parkinsonismo si se ven afectadas de manera importante cuando se interrumpen las terapias. Es el caso de los pacientes que presentan Parkinson PSP, ya que es un subtipo que requiere el trabajo regular para evitar el retroceso, especialmente las que están en estado más avanzado. Algunos de estos pacientes presentan trastornos de alimentación (disfagia), con riesgo de sufrir aspiraciones; presentan trastornos motores que pueden provocar caídas repentinas con rotura de cadera… Por ello, es fundamental trabajar en casa con ellos, siguiendo las pautas que les ha aportado cada especialista.

 

A grandes rasgos destacamos como con cualquier persona, independientemente de si presenta o no patología, de si requiere o no terapia, la importancia de mantener una rutina diaria:

 

Levantarse a una misma hora

Asearse

Desayunarse

Actividades de estimulación (cálculo, lectura de periódico, participación en tareas del hogar (cocina, doblar ropa)…).

Almuerzo….

 

Aunque si se recomienda estar con ropa cómoda, desaconsejamos absolutamente mantenerse en pijama, ya que esto aunque pueda parecer no importar, rompe totalmente los ciclos y rutinas…

 

Aunque aquellas personas que han recibido terapia en algún centro, deben seguir las pautas aportadas por los especialistas, ya que cada caso es diferente, a continuación hacemos algunas propuestas generales teniendo siempre en cuenta que no todo vale para todos, y que siempre debe primar el interés y motivación de la persona.

 

A nivel de Estimulación Cognitiva:

 

Buscar intereses: leer el periódico y hablar sobre alguna noticia…, cocinar, coser, hacer manualidades..,

Hacer puzzles,

Leer y escribir,

Cálculo matemático,

Cantar sus canciones favoritas, rezos, poemas, refranes…

Buscar recursos en Internet ya que hay muchas páginas especialmente en las asociaciones que cuelgan recursos en sus webs.

 

A nivel Logopédico:

 

Favorecer el lenguaje expresivo y comprensivo

Trabajar ejercicios de respiración para favorecer que el habla no se entrecorte (Ej.: coger aire por la nariz y emitir sonidos vocálicos; contar los números, días de la semana… También puede soplar por cañita tras inspirar por la nariz. Si la cañita está en un vaso con agua mejor, ya que tiene cierta resistencia…)

Realizar ejercicios de movimientos de la musculatura: chasquear la lengua, dar besos, colocar un corcho entre los dientes y chupar – soltar, toser…. (Se aconseja hacer cada uno 10 veces x 4 series – no más).

Ejercicios de movimientos de cuello, suave y lento, con repetición de palabras cuando mire a un lado, al otro, arriba y abajo. Observaremos en qué posición sale mejor la voz.

A la hora de comer siempre debemos respetar el ritmo, debe tener una postura adecuada. El ángulo del cuello debe ser de 90º o menos (es más seguro deglutir con la barbilla al pecho que en hiperextensión, que puede abrir las vías respiratorias y tener una aspiración…)

Siempre que vaya a comer debe estar en el momento más activo, no podemos permitir que coma si está adormilado, con mala postura, en un sofá, medio tumbado… Esto es fundamental para asegurar la ingesta.

Esperar a que degluta para dar nueva cucharada.

Asegurarse que no queden restos en la boca.

Asegurar la textura y volumen, que la logopeda que le lleva le habrá indicado. Recuerden que las texturas mixtas (sopa, rancho, arroz…) son peligrosas. La textura más segura en general es la tipo “miel”.

Realizar una buena higiene oral tras cada comida.

 

Estas son algunas de las pautas generales que pueden valer para cualquier persona que padezca Parkinson, sin embargo como siempre decimos, cada persona es un mundo y lo fundamental es seguir las pautas del especialista con quien hace la terapia, ya que es quien mejor conoce qué actividades le ayudan más.

 


 

Mª Macarena Álvarez Hdez.
(Directora y Especialista del CLPMA)