¿Qué pretendemos con la Atención Temprana? ¿Puede perjudicar?

Siguiendo el Libro Blanco de la Atención Temprana, y sabiendo que se considera la Atención Temprana a la que se lleva a cabo con niños y niñas en edades comprendidas entre 0 y 6 años, el principal objetivo de esta “es que los niños y niñas que presentan trastornos en su desarrollo o tienen riesgo de padecerlos, reciban, siguiendo un modelo que considere los aspectos biopsico-sociales, todo aquello que desde la vertiente preventiva y asistencial pueda potenciar su capacidad de desarrollo y de bienestar, posibilitando de la forma más completa su integración en el medio familiar, escolar y social, así como su autonomía personal.”

En el caso de aquellos que ya presentan una alteración física, psíquica o sensorial, esta atención es fundamental, así como el asesoramiento a las familias y debe realizarse lo antes posible.

Pero… ¿y aquellos niños y niñas que no tienen diagnóstico? ¿les puede perjudicar llevar a cabo un programa de atención temprana?. Si tenemos en cuenta el concepto, cualquier estimulación siempre ayudará a desarrollar todas las capacidades de manera eficaz y funcional, y por tanto, como prevención, sirve para todos los que lo deseen por parte de las familias.

Las áreas relacionadas con la atención y percepción, comunicación y lenguaje, socialización, motricidad…, siempre será necesario desarrollarlas y por tanto, tengan diagnóstico establecido, no lo tengan pero puedan correr algún riesgo de tenerlo o simplemente aun no teniendo riesgo, las familias quieran dar ese apoyo a sus hijos, sacarán beneficio siempre. Sobretodo porque la Atención Temprana asesora a las familias y las haces partícipes activamente del proceso de intervención, o al menos nosotros como equipo lo vemos así. No se trata de dejar a tu hijo o hija en un centro para recibir esa estimulación durante el periodo de tiempo que se decida establecer, sino que también los familiares (padres, hermanos…), puedan participar y aprender, para poder apoyar ese desarrollo, aplicando estrategias que aprendan en las sesiones.

Si seguimos el Libro Blanco, los objetivos que se pretenden son:

Reducir los efectos de una deficiencia o déficit sobre el conjunto global del desarrollo del niño.

Optimizar, en la medida de lo posible, el curso del desarrollo del niño.

Introducir los mecanismos necesarios de compensación, de eliminación de barreras y adaptación a necesidades específicas.

Evitar o reducir la aparición de efectos o déficits secundarios o asociados producidos por un trastorno o situación de alto riesgo.

Atender y cubrir las necesidades y demandas de la familia y el entorno en el que vive el niño.

Considerar al niño como sujeto activo de la intervención.

Hacer partícipes a los familiares de manera directa y activa, del propio proceso de aprendizaje de los niños.

UN PROGRAMA DE ATENCIÓN TEMPRANA SIEMPRE AYUDA Y PREVIENE POSIBLES DIFICULTADES FUTURAS.


M.ª Macarena Álvarez Hernández
Logopeda-Psicóloga-Maestra
(Col.: 38/0009 y col.: T-3210)
Directora del C.L.P.M.A.