Uso y abuso de los videojuegos en tiempos de covid

¿CÓMO HA AFECTADO A LOS MENORES EL USO PROLONGADO DE LOS VIDEOJUEGOS EN TIEMPOS DE COVID?, ¿PUEDE EL USO PROLONGADO DE LOS VIDEOJUEGOS DERIVAR EN UNA ADICCIÓN?, ¿QUÉ PELIGROS SUPONE UTILIZAR LOS VIDEOJUEGOS DE FORMA DESCONTROLADA?, ¿QUÉ PAUTAS PODEMOS UTILIZAR PARA PARA CONTROLAR SU USO?

El uso de los videojuegos se ha consolidado en la vida de nuestros hijos de forma muy habitual, siendo hoy en día uno de las herramientas de entretenimiento más utilizadas en la mayoría de nuestros hogares.

Durante el estado de alarma y debido al confinamiento, muchos de los niños y adolescentes, han incrementado su uso como medio para combatir el aburrimiento, pero esto ha ocasionado que se utilice de forma abusiva y descontrolada, lo cual puede generar muchos problemas a la larga.

El uso de los videojuegos en el hogar requiere un control y conocimiento por parte de las familias: saber qué tipos de juegos son adecuados para la edad de nuestros hijos, así como el tiempo que le dedican es fundamental para la seguridad de los niños y adolescentes, pues sin este control se pueden convertir en una herramienta muy peligrosa para ellos.

El lugar de la casa donde juegan los niños debe ser también gestionado por los padres y no deben estar nunca alejados de nuestra supervisión. En el caso de los adolescentes, esta independencia se agrava con el hecho de que puedan pasar horas encerrados en su habitación sin un adecuado control parental.

Es importante destacar que un uso abusivo y descontrolado puede llevar a nuestros hijos a una adicción, considerando la misma como un estado de dependencia a los videojuegos, con consecuencias muy negativas para el desarrollo y los hábitos sociales, y educativos.

Algunas de las consecuencias psicológicas que estamos tratando en la consulta debido al uso prolongado de los videojuegos son:

Problemas de conducta: irritabilidad, nerviosismo, frustración y agresividad.

Falta de sueño y pesadillas.

Problemas de atención y concentración.

Adicción/dependencia a los videojuegos.

Falta de actividad física: sobrepeso, aumento de colesterol en sangre…

Pérdida de relaciones y habilidades sociales.

Problemas educativos como retraso escolar.

Por todo ello, los padres deben estar muy atentos a aquellas señales que indiquen que el uso de los videojuegos puede estar afectando a la educación y el bienestar de nuestros hijos.

Desde el centro les ofrecemos algunas de las pautas y recomendaciones que podemos trabajar en casa para el uso controlado de los videojuegos:

Evitar el uso de videojuegos en menores de 3-4 años. Puede ser perjudicial para su desarrollo madurativo. En el caso de hacerlo, podemos hacerlo con juegos educativos que desarrollen su imaginación, lenguaje, creatividad…

Control de contenidos. Debemos saber a qué juegan nuestros hijos. El contenido debe ajustarse a la edad y la madurez de cada niño.

Los videojuegos no deben ser parte de las rutinas, sino utilizarlos en ocasiones especiales, como por ejemplo los fines de semana.

El tiempo de videojuego no sustituye el tiempo de ocio. Los niños y adolescentes tienen que salir de casa y practicar deporte al aire libre para un buen desarrollo integral.

En tiempos de confinamiento debemos establecer también rutinas adecuadas y con tiempo limitado, y en el caso de sustituir el ocio al aire libre podemos hacerlo con herramientas tecnológicas educativas, juegos de mesa, incluso material escolar que nos pueda servir de entretenimiento y apoyo en el hogar.

Si el uso del videojuego genera nerviosismo o agresividad, el niño debe dejar de jugar a los mismos y cambiar de actividad. Si persiste seguramente no es adecuado para su hijo.

Incluir controles parentales a nuestros aparatos tecnológicos, para evitar compras y contenidos no deseados.

Recuerda: Es fundamental que las familias establezcan normas y límites para el uso de los videojuegos en el hogar. Ante cualquier señal que indique que sus hijos pueden estar sufriendo dependencia a los mismos, o manifiestan alguno de los patrones señalados anteriormente debido al uso descontrolado de los mismos no dude en buscar ayuda de un profesional especialista en el tema.

Raquel Barroso García

Psicóloga del CLPMA

Col: 3645